lunes, 12 de noviembre de 2018

La fuente de Narciso

En las cercanías de Madrid, la capital de España, y a orillas del río Tajo, hay un hermoso pueblo lleno de naturaleza y hermosos jardines llamado Aranjuez.
En uno de esos jardines, el llamado Jardín del Príncipe, se encuentra La fuente de Narciso.


Esta es la mitológica historia de Narciso, situado en lo alto de la fuente, inclinado sobre el agua contemplando su rostro, justo antes de caer en ella.


Cuenta la mitología que al poderoso Zeus le gustaba divertirse con las ninfas que vivían en el bosque, y que la diosa Era enferma de celos con frecuencia lo seguía por todas partes. Un día Era en busca de Zeus, llegó al bosque y se encontró con la ninfa Eco. A Eco le encantaba hablar, y le gustaba tener siempre la última palabra en toda conversación o discusión, por lo que las suyas se hacían interminables. Eco entretuvo a Era para que las ninfas pudieran escapar, y cuando esta descubrió la trama decidió castigar a Eco con la peor condena posible para la conversadora ninfa, perder el uso de la lengua y como le gustaba tener la última palabra la diosa le dijo que lo único que la ninfa podría decir en lo adelante era la última palabra que escuchara.
Eco se dedicó a la caza por los montes y los bosques, hasta que un día vió a un jóven extremadamente hermoso, llamado Narciso, y se enamoró perdidamente de él. Pero Narciso la rechazó. Fue tanta la vergüenza y la tristeza que sintió Eco, que se recluyó en las cavernas y los picos de las montañas sin querer ver jamás a nadie. Desde entonces cuando hablamos en cavernas o montañas, se oye a Eco que siempre nos responde repitiendo nuestra última palabra.

La frivolidad de Narciso no solo la manifestó rechazando a Eco, también lo hizo a otras ninfas del bosque. Una de ellas, que intentó en vano ganarse su amor, le rogó a Era que hiciera a Narciso experimentar el amor no correspondido, a lo que la diosa accedió condenándolo a enamorarse de la próxima persona que viera, fuera quien fuere. Narciso, que caminaba por el bosque, se inclinó sediento a beber de una cristalina fuente, y al ver su rostro perfecto reflejado en las mansas aguas, sus hermosos cabellos rubios hondulados, el azul profundo de sus ojos, la perfección de sus labios..., quedó perdidamente enamorado de sí mismo. La atracción era tal que Narciso no podía quitar sus ojos de aquella imagen. Se acercó para tratar de besarla, abrazarla, pero cayó al agua y murió. Las ninfas nunca encontraron su cuerpo. En su lugar surgió una hermosa flor de color blanco que conserva su recuerdo y lleva el nombre de Narciso.



jueves, 8 de noviembre de 2018

The Red Star

A funny story about how we never see or question those things that we're used to.

They were all sitting at the round table in the boardroom.
P was just finished exposing his recent changes and improvements to the development platform.
P was a Canadian guy, on his 30s.
J was the boss, he was also Canadian for many generations.
M was born in the USA but lived in Canada most of his adult life.
And there was O, born and raised in Cuba, where he lived most of his life before moving to Canada a few years ago.

O: Good job P! You won a red star.
P: A red star? What is a red star?
O: You know, remember when we were little kids, the star you win in school when you excel at something.
M: Oh, that star! Why red?
O: That's what I used to get all the time for my good work, a red star. What do you mean by "why red"?
J: Because it's a Golden star. You get a Golder star.
P: Yes, O, the star you get is golden, not red. Why would it be red?
J: Communism?
M: What?
O: Oh, I see now... communism, red, of course!
M: Wow!

viernes, 26 de octubre de 2018

Los ojos de Aitana

Aitana es el nombre de una chiquitica muy especial en mi vida. A ella le dedico el post de hoy que nos trae la letra de la canción de Moneda Dura que inspiró su nombre.
Esta canción se la dedicó Nassiry Lugo, el cantante y director del grupo a su hija, que adivinen cómo se llama.

                  Los ojos de Aitana

Estoy ganándome la vida pa' que no le falte nada.
Tengo derechos de amor que duermen bajo su cama.
Siento temores porque el mundo se está poniendo tan negro,
pero la luz de su mirada me rescata del infierno.

Voy a inventarle una sonrisa pa' que pueda devolverla.
Voy a enseñarle lo malo para que no se me pierda.
En una mano traigo entero todo el dolor de esta tierra
y en la otra mano el corazón para que aprenda a quererla.

Puede suceder que de pronto amanezca aquí en La Habana
si me están mirando los ojos de Aitana.

Quiero forrarme de madera si se me pone llorona
quiero volverme miel de abejas pa' que no se sienta sola
y quiero ser su caballero aunque me muera de celos
cuando algún día se enamore y se me pierda en el cielo

Aitana sueña y me pregunto si sentira que la quiero
todas mis noches sin dormir se vuelven aire en su pelo.

Estoy ganandome el futuro pa' que se siente orgullosa,
pero yo soy solo un mortal y ella es todita una diosa.

Puede suceder que de pronto amanezca aquí en La Habana
si me están mirando los ojos de Aitana.
Puede suceder que de pronto amanezca aquí en La Habana
si me están mirando
si me están llamando los ojos de Aitana

martes, 23 de octubre de 2018

Cuando se vaya la luz, mi negra

Hoy les dejo un clásico de la música cubana, una canción de Frank Delgado que seguramente habrán escuchado por ahí alguna que otra vez (o muchas veces). Forma parte de la banda sonora de la película cubana "Habana Blues", ambas recomendadas.
Espero les guste.


Cuando se vaya la luz, mi negra,
nos vamos a desnudar
temprano tiene su encanto,
como la gente en el campo.
Lo malo es que sin agua y sin ventilador
acabaremos pegajosos y sudados
como en un maratón.

Cuando se vaya la luz, mi negra,
mi abuela va a comenzar
a desatar su mal genio,
y a hablarme mal del gobierno.
Y mi abuelo que es ñángara le va a ripostar
que es culpa del imperialismo, de la OPEP
y del mercado mundial.

Ay, Alina Blanco, alcánzame la vela
que otra vez me pierdo la telenovela.
Cierra el Westinghouse que se descongela.
Yo no sé qué haré con mi guitarra eléctrica.
Quiero, quiero, quiero,
bailar con un mechero
háblame de amores,
de amores con faroles.
Quiero que me cantes un blues
antes que vuelva la luz.


Cuando se vaya la luz, mi negra,
mi mente se va a afectar.
Mi psiquis mal educada,
está muy electrificada
y no puede pasar ninguna noche de Dios
sin luminarias, sin vídeo, sin la radio
y sin la televisión.

Cuando se vaya la luz, mi negra,
como terapia social
y pa' que no te calientes
el coco por la corriente
sentados en la hoguera vamos a conversar
las mismas cosas que hace tiempo debió hablar
el Hombre de Neandertal.

Quiero, quiero, quiero,
bailar con un mechero
háblame de amores,
de amores con faroles.
Quiero que me cantes un blues
antes que vuelva la luz.




lunes, 15 de octubre de 2018

Viaje a España

Cada ciudad y cada pueblo que visité en España se quedó con un pedacito de mi corazón...
Al volver a casa no me queda más que un vacío que me aprieta el pecho.
Un vacío impregnado de nostalgia y añoranza por unos días tan maravillosos.