lunes, 10 de septiembre de 2018

Morí por la belleza

Hace poco me hice con este libro de poemas de Emily Dickinson: "Morí por la belleza", aquí les dejo con uno de mis favoritos. Ella por lo general no nombraba sus poemas, en solitario y aislada del mundo garabateaba sus apuntes y versos en pedazos de papel que guardaba en cajones, los que luego de su muerte fueron encontrados, publicados y considerados verdaderas joyas de la poesía estadounidense. Asi que sin más aquí está.

Morir por ti fuera muy poca cosa,
pudo hacerlo cualquiera de los griegos.
Vivir es más difícil,
y eso es lo que te ofrezco.

Morir no es casi nada, algo pasado,
pero vivir incluye
el morir muchas veces
sin tener el alivio de estar muerto.

Emily Dickinson

viernes, 31 de agosto de 2018

Quédate

Ah, Spotify! Qué maravilla! Hoy me puse a escuchar música cubana, algunas de mis viejas canciones del "Nostalgia playlist" y entre una cosa y la otra me trajo a esa canción de Moneda Dura que escuché por primera vez en esta versión con Decemer Bueno y me pareció genial que el grupo siguiera produciendo su estilo.
Aquí les dejo la letra, espero les guste.
Happy Friday!!!


Quédate

Hoy desperté pensando en nuestro futuro,
Como de pronto se rompen los muros,
Como crecimos repitiendo mentiras,
Como aprendimos a odiar sin medidas,
Y yo te entiendo cuando sientes la vida se burla de ti
Y ya no encuentras la salida,
Y yo me miro en ti cuando de pronto
Te das cuenta que nos hicieron tontos
Cuando llegaste a mí ya yo te conocía
Eras la claridad del Sol rajando el mediodía
Eras la voz que en mis sueños me hablaba
Eras la verdad que en otros cuerpos buscaba
Y yo no tuve mas remedio que quererte
Contigo me hago bueno y me hago fuerte

Una mirada tuya borra la tristeza
Si tú sonríes, si tú me besas

Sienteme que estoy haciendo una trinchera
Para tu libertad, tu primavera,
Sienteme que estoy en la primera fila
Y que mi corazón de lejos te vigila
Cuando te canses de vivir en el pasado
Cuando tus sueños te griten trasnochados
Cuando el hambre te cante a cuatro voces
Cuando te aburras de adorar falsos dioses...

Quédate cuando la luz te espante
Cuando el cielo que mires no te alcance
Quédate y borra tu memoria
Para ser inmortales sin historia
Quédate si el mundo entero miente
Si no estás sola pero nadie entiende lo que sientes
Porque el tiempo nunca vuelve atrás
Y tal vez luego te arrepientes
Quédate y déjame robarte
Quiero perderme en ti quiero tocarte,
Para quemar las naves en tu nombre
Para llorar como lloran los hombres
Para besar tu juventud desnuda
Para que seas feliz llena de dudas
Quédate, quédate conmigo.

Despiertate que al mundo le hacen falta flores
Olvídate de lo que te demore
Dedícale más tiempo al aquí y al ahora
Sé menos lo que odias
Más lo que te enamora

Y déjame besar la rosa de tu ombligo
Que esta vida que tengo
Es pa' vivirla contigo
Quiero volverme un sabio en tu cintura
Quiero hacerte la Reina de toda mi locura

Sienteme que estoy haciendo una trinchera
Para tu libertad tu primavera
Sienteme que estoy en la primera fila
Y que mi corazón de lejos te vigila
Cuando te canses de vivir en el pasado
Cuando tus sueños te griten trasnochados
Cuando el hambre te cante a cuatro voces
Cuando te aburras de adorar falsos dioses...

Quédate cuando la luz te espante
Cuando el cielo que mires no te alcance
Quédate y borra tu memoria
Para ser inmortales sin historia
Quédate si el mundo entero miente
Si no estás sola pero nadie entiende lo que sientes
Porque el tiempo nunca vuelve atrás
Y tal vez luego te arrepientes
Quédate y dejame robarte
Quiero perderme en ti quiero tocarte
Para quemar las naves en tu nombre
Para llorar como lloran los hombres
Para besar tu juventud desnuda
Para que seas feliz llena de dudas
Quédate, quédate conmigo
Quédate


Nassiry Lugo

jueves, 30 de agosto de 2018

Un Adiós para Carilda

Ayer mismo me llegó la noticia de la muerte de Carilda. Me devino una tristeza profunda, y unas ganas aun más profundas de releer sus versos y darle gracias por ellos. Me puse a rebuscar entre mis libros un poema para publicar aquí en el blog a modo de homenaje. Pero con cada uno me pasaba lo mismo, lo abría, leía un poema, y otro, y luego otro, y no podía dejar de leer... Cada uno de sus poemas es una joya. Después de varias horas de lectura enternecida, no tenía nada.
Me fui a la cama un poco triste y desilusionada, y hoy por la mañana me vino de golpe, el poema ideal. No está en los poemarios que poseo, pero lo leí por ahí hace algunos años, ella lo escribió cuando falleció su abuela materna y creo que es el perfecto para la ocasión.
Aquí les va, espero les guste.

                 Elegía por Mercedes

                Se llamaba Mercedes, Y era buena.
                Dicen que todo el mundo la quería.
                Con su sonrisa ajena
                una estatua de niebla parecía.
                Se llamaba Mercedes. Y no existe
                sin su sol capullo de alegría.
                Señor, claro es triste
                este tanto quererla todavía....
                Pero nunca sabré dejarla sola:
                aquí bajo la luz sigo con ella,
                me saluda la piel en cada ola
                y se asoma a mirarme en toda estrella...
                Hasta el llanto que baja a mis rodillas
                es casi necesario...
                Tú sabes: he crecido en sus rodillas,
                y tambien me enseño el abecedario...
                Lo que duele quizá en esta aurora,
                lo que sangra mi voz, lo que me aterra,
                es esto de sentir que a cada hora
                se está volviendo un poco más de tierra.
                La recuerdo dormida en su sillón
                el último verano;
                todavía tenía corazón
                a veces suspiraba con la mano...
                Su mirada venía desde el mar,
                y no sé, a cada rato,
                miraba como mira el azahar:
                con un poco de miedo y recato...
                Se llamaba Mercedes, Y era pura
                como el blanco cansado de su pelo.
                Andará por Allá con su dulzura,
                saliéndose del cielo...
                Aquí está su reloj, está su armario,
                su vestido de lana para el frío;
                aquí sobra un dedal, sobra un rosario.
                Señor, el tercer cuarto está vacío.

Carilda Oliver Labra, 1945



viernes, 10 de agosto de 2018

El sonido de las sirenas

18 de Mayo de 2018

A raíz de la caída del avión de Cubana de Aviación, me encontré en un mar de nervios, pensando lo peor y me encontré también con esto que escribí hace unos años cuando estaba recién emigrada, y sentí resurgir ese sentimiento, ese miedo perenne que tenemos de perder a un ser querido.
Mis sentimientos acompañan a todos los que perdieron a alguien en este terrible accidente.

El sonido de las sirenas de los carros de bomberos o de las ambulancias siempre me ha asustado, me sobresalto cada vez que lo escucho porque entiendo que algo malo ha pasado, que ha ocurrido un accidente terrible y que en ese momento hay alguien en peligro, alguien puede estar entre la vida y la muerte.
Antes, cuando estaba en Cuba, me asustaba mucho y además de sentir pena por los accidentados, sentía el gran temor de que fuera alguien de mi familia, algún amigo o conocido mío, entonces miraba al cielo azul y le pedía a Dios egoístamente que fuera un extraño, un desconocido, que no fuera nadie cercano a mis sentimientos, que pudiera afectar mi estado de ánimo; aunque reconozco que ese sonido siempre me afectaba y me atormentaba de alguna manera, pues siempre que lo oigo siento pena, lástima y agradezco al cielo de no ser yo, de que no sean mi familia o amigos los que corren peligro.
Ahora vivo a media cuadra de una estación de bomberos de Toronto y oigo las sirenas más de 10 veces al día todos los días, y cada vez, cada una de las veces que las oigo pienso en mi tierra, pienso en el miedo que sentía cuando las oía allá y recuerdo el pasado. Ahora no siento tanto ese miedo, pues no tengo a nadie cercano aquí, solo temo por Osky, pero yo sé que el estará bien y que Dios nunca va a permitir que se aparte de mí nunca jamás, aunque sí la pena persiste por ese desconocido.
Ahora no temo que ese sonido pueda significar el anuncio del peligro o de una desgracia familiar, ahora solo pienso que si en verdad ocurriera, (Dios no lo quiera) no voy a enterarme, no lo voy a saber a tiempo, no lo voy a sentir, ahora este sonido de sirenas no puede avisarme, no dispara la alerta de mis sentidos, y solo pienso que la sirena maldita estará sonando en otro hemisferio lejos del alcance de mi oído, lejos, muy lejos de mí y no voy a poder percibirlo. No quisiera por nada del mundo que algo malo pasara, pero menos aun quisiera estar disfrutando, o riendo, o comiendo, o en el cine, o siendo feliz cuando la desgracia cae sobre un ser querido al otro lado del mundo.
11 de mayo de 2012, 10:35 am.

jueves, 9 de agosto de 2018

The Art Lover Lady

May 27th, 2018

She was on her way to New York city when we met at the bus station. I was just going home.
With a light-weighted backpack and a small purse hanging from her other shoulder, and a wheeled suitcase resting on the sidewalk, she looked at me kindly and answered my questions about the bus ride. She was a fast-talking old lady, white hair, wrinkled smile and with that kind of hands that seem to have done everything and been everywhere and touched all textures known to mankind. 
Is this the bus going to Square One? I asked.
Yes, she smiled back.
Do you know how much does it cost? Is the driver able to give me change or should I have the exact amount? I asked her with a 20 dollars bill on my hand. That was all the cash I had on me.
I’m not sure, I’m a senior. She said while showing me her hand holding a 10 dollars bill and some change. But sometimes the driver has change and he’d be able to take care of that.
I let her go in front of me, she mentioned to the driver she was going to Toronto’s Union Station and she handed her money to him and telling him she was a senior.
A senior? Are you sure? Asked the driver trying to be nice to her. You don’t look like a senior!
I’m 75. But thanks for the compliment. He handed her the ticket and she moved back and took a seat.
I’m going to Union Station too, I said. I’m sorry I don’t have a ticket, this is my first time riding this bus. I handed him the 20 dollars bill.
I have to take the GO train north to Barrie at Union Station after the bus, can I pay for the whole trip now?
No, just to Union, after you need to get a train ticket there. Said the driver.
Oh, ok.
Let’s see if I have change for you, he said while taking the bill, and putting it into some sort of machine that had the change and printed the ticket he gave me, along with a couple of coins.
You use this ticket to take the next bus. He told me.
I walked down the bus to take a seat.
I heard you’re going to Union too? The old lady asked.
Yes.
Well, I know how to get there, so if you want you can follow me.
I will, thanks.
I sat in the seat just behind her. I put my bag on the seat next to me, took my book out, and I read for almost 2 hours.
She was sitting in front of me, and she was on her phone most of the time.
We’re almost there, she turned around and pointed to the window with her index finger.
I closed my book, gather my stuff and got up.
But not quite yet, she said, in a couple of minutes. Almost.
Ok. I sat down again.
We thanked the driver as we were getting off the bus. He told her the number of the Gare we were supposed to take our next bus from Square One to Union Station. so we walked there, she was leading the way, and talking non-stop. We waited for like 5 minutes for the bus, and she told me she was going to New York City.
By yourself?
I’ve done this trip like 20 times now, she nodded. I was going with my friend, she was coming from Oshawa, but she just called me, she’s sick, she’s not coming. So, I’m going alone. 
We booked a nice hotel in the city to spend tomorrow night, I guess I'll have it all to myself now. She gave me a little bit of a disappointed smile, but still very optimistic.
She told me all about the trip, so easy. At Union Station, she would take an overnight bus to New York. She gets there early in the morning, gets some breakfast, and starts walking the city. She has a pass to the Met museum, the main target of her trips. She loves art.

We get on the second bus, and we sit together. I took her suitcase and placed it in front of our sits. 
She smells so good! She keeps talking. She talks so fast. She has such a soft, nice, candid voice. She talked about art with such a passion.
Her favorite art movement was the Impressionism, Cézanne, Renoir, ... and she's totally in love with Monet's art. Oh! The French...!!! It was so nice to talk about art with her, I felt fulfilled, realized. I recommended her a French movie I had recently watched on Netflix, "Cezanne et moi". It was about the friendship between Paul Cézanne, one of her favorites painters, and Émile Zola, one of my favorites French writers, played by one of my favorites French actors, Guillaume Canet

She mentioned her stroke several times, she told me when she had the stroke she felt downstairs and broke her nose, her arm, and her shoulder. Her mom was alive, and in the house with her, she was taking care of her at that time. Her mom died just last year. And because of the stroke, she was bringing the suitcase, to put in some sort of machine she might need. it wasn't too big, but it wouldn't fit on her usual backpack + handbag luggage.

She has this extraordinary, adventurous, still lonely, live, full of purpose, full of plans.
She mentioned a few times her husband passing away 10 years ago, I could notice she was used to the fact that he was gone, but still missing him so much, and longing for his companionship. And every time she mentioned him, all I could think of was my beloved husband. I don’t want to ever lose him, I thought, I don’t think I could make it without him. I’d rather go first. Ideally, both of us at the same time. I’m sorry for my kids, but in that ideal scenario, we’re both very old, and they have a family of their own, so they won’t miss us that much. I don't think I would be able to keep up with my life like she did. He's everything to me, my mirror, my rock. She had so many plans and places to go and see, and she's doing it all by herself.

When I told her about my Cuban origin, she told me about "The scholar maids" as she was called when she was young. She was serving the Batista girls, there were like 3 of them, and they were related to Batista. That was the closest she ever had been to Cuba. She remembered the missile crisis of the 80’s. She was not into politics so we kept enjoying ourselves talking about ourselves, art, and places we wanted to go.
I'm thinking of going to Florence next year, she said. My kids don't want me to go alone, but they can't go with me either, so I'll go with my friend from Oshawa. We already agreed to go, but if she can't make it, I'll go anyways.
Absolutely, you should totally go. I've always wanted to go to Florence, to admire the David.
Yes, all three of them. There are three, you know? Michael Angelo's original David is inside a gallery, and there are two others outside. The most popular one is the one in that plaza where the original David used to be, but they put him inside for preservation purposes.

She'd go to museums all the time. She had learned so much, and it is a pleasure to her spending hours just admiring art.

We got off the bus and walked to the street. I helped her with her suitcase all the way to Bay Street, where we had to take separate ways. She was going a few blocks north to take the bus to NYC, and I had to go inside the station to take my train home. She gave me some indications. I offered to go with her to her bus, but she said she was Ok.
Thank you so much, you are so sweet. It was nice talking to you.
Same here, I had a great time, thanks. I hope someday we'll see each other again at the Met.
That'd be nice.
The pedestrians light went ON and I walked away, 90 degrees from where she was going. I looked back a couple of times and there she was, walking happily, smiling...

My train was leaving in 5 minutes, so I rushed to get the ticket and got in just in time. As I sat on my sit I felt so sad. I missed her already. I almost cry knowing that I'd most likely never see her again, and I'd never know how was her trip. Why didn’t I gave her my phone number or my email or something?  I felt like I was missing the chance to make a fantastic trip with my grandma. I just hope she's Ok, and that she could make it to Florence.
I wish we could see each other again.