martes, 15 de febrero de 2011

Le Temps Passe

ça fait presque 3 semaines que je suis arrivé ici.
et je porte encore la peine, et la joie de mon pays.
je ne croi pas que l'on comprenne si je demande où je suis.
je vois plein de choses belles du trottoir, et ça me suffit.

mais Le Temps Passe, et les gens passent, et ma vie passe sans toi.
et Le Temps Passe, et la peur passe, et ta vie passe sans moi.

ça fait déjà 5 hivers et il fait toujours un peu froid.
d'ici je ne vois pas la mer, mais je garde un peu de toi.
c'est dommage qu'il ne retienne que le bon coté de moi.
ça fait rien, je suis quand même où il faut et j'aime bien habité là.

je ne me rappelle plus
tout le temps qui s'est passé.
je ne me rappelle plus
si je suis ou si j'étais.
je ne crois pas que l'on comprenne
tes raisons, mes pourquois.
mais ça a dû valoir la peine,
moi ici,
toi là bas.

et Le Temps Passe, et les gens passent, et ma vie passe sans toi.
et Le Temps Passe, et l'amour passe, et ta vie passe sans moi...
et ta vie passe sans moi... et ta vie passe sans moi

Pour toi, mon amour

Je suis allé au marché aux oiseaux
Et j'ai acheté des oiseaux
Pour toi
Mon amour
Je suis allé au marché aux fleurs
Et j'ai acheté des fleurs
Pour toi
Mon amour
Je suis allé au marché à la ferraille
Et j'ai acheté des chaînes
De lourdes chaînes
Pour toi
Mon amour
Et je suis allé au marché aux esclaves
Et je t'ai cherchée
Mais je ne t'ai pas trouvée
Mon amour

lunes, 28 de diciembre de 2009

L'identité

Car tel est bien l'amour de Jean-Marc et Chantal: un espace aménagé en marge du monde, à l'écart de la vie, contre la vie, en fait, et donc une hérésie, une transgression des lois non écrites de la communauté humaine.

jueves, 17 de septiembre de 2009

Vuelve Dulce María

Yo tengo un mar de olas tempestuosas.
Tú tienes la roca dura que se afinca.

Yo tengo una selva sin sol y sin luna.
Tú tienes un hacha afilada.

Yo tengo el oro y el hierro,
tengo el secreto de la noche,
y tengo la fé y la verdad:
lo tengo todo.

Tú tienes la mirada de tus ojos...

Dulce María Loynaz

viernes, 21 de agosto de 2009

Voy a extrañar tanto este lugar

Voy a extrañar tanto este lugar… que a veces (aunque solo a veces) me vienen a la mente ideas que sugieren que me puedo estar equivocando en esta decisión, pero entonces vuelvo a la cordura y me convenzo a mi misma de que esto es lo mejor. Al fin y al cabo, yo soy así, melancólica, y lo extraño todo siempre, y siempre me cuesta trabajo alejarme de los lugares donde he conocido personas maravillosas con las que he vivido días felices y días tristes.

Voy a extrañar tanto este lugar… esta gente, este sonido, este olor, esta estancia, este sentimiento… estas cosas; que poco a poco se han ido convirtiendo también en mis cosas. A las que he dedicado tanto tiempo y tanto amor y tantos cuidados. Estas cosas que me hacen sentir tan a gusto aquí, que hacen de este, mi espacio. Mis postales con canciones y poemas que leo todos los días; mis noticas amarillas con mis memos; mis carteles; mis papeles; mi silla que tanta comodidad y confort me ha ofrecido; mi computadora con sus cosas y mis cosas, donde tengo todo a mi gusto.

Voy a extrañar tanto este lugar… donde he sido yo y he sido otras, donde he llorado y reído hasta llorar, donde he sentido amor y odio, donde he pasado horas de silencio sintiendo placenteramente el aura de paz que se siente cuando nadie habla. Este lugar que me hace sentir fuerte y débil, dejándome en evidencia.

Voy a extrañar tanto este lugar que durante dos años enteros fue mi oasis, este lugar que ya he aprendido a querer y de cierto modo, hasta necesitar. Pero he de partir y nunca regresar, y nunca es una palabra muy fuerte y un tiempo muy largo. Ya no volveré a ver más esta imagen que veo del techo cuando me recuesto en mi silla, y que hace días que observo y observo cada detalle para que se quede para siempre grabada en mi memoria, como está grabado ya este suave sentimiento de lejanía y tristeza que siento cuando estoy aquí.